Acostumbro a dormir con los ojos cerrados y a respirar el aire, entonces la vida se me pasa así. Una costumbre de no ver lo maravilloso en lo integramente cotidiano, entonces que diferente sería si no fuese así. Qué tal inventar un nuevo plan, donde nada sea extraordinario y toda mi felicidad venga de ahí, de lo pequeño, de lo ordinario. Entonces la vida se me pasa así, durmiendo y respirando, siendo feliz.